Sobre este blog...

La finalidad que buscamos con este blog es intentar esclarecer el concepto de publicidad engañosa, cuales son los métodos más habituales empleados por los publicistas, informar de los distintos tipos de publicidad que se pueden vincular a esta, así como información para que sepáis como reclamar. Además queremos haceros conocedores sobre casos que la afectan y también... ¡¡¡Todo tipo de curiosidades!!!!

viernes, 22 de marzo de 2013

"Publicidad Que Se Ve, Resultados Que No Se Sienten"

Como se ve, el fenómeno de la publicidad engañosa no es nada novedoso y hoy me propongo a mostrar algunos de los ejemplos más conocidos y destacados de la publicidad engañosa. Yo los reduciría a tres grandes grupos, aunque claramente no son los únicos: productos de belleza en general, tanto masculino como fememino (aunque más presente en este último), la comida y aquellos productos "milagrosos" que hacen que adelgaces de una manera "rápida" y "sencilla".

Con respecto al primer grupo, estos son los más empleados por los publicistas en los medios de comunicación. Uno de los ejemplos más claros son los anuncios de champús y tintes. Aunque el objetivo de los principales beneficiarios sea vender su producto, la mayoría de las veces lo que proyectan en imágenes y lo que ocurre en la realidad no concuerda. Por ejemplo, con respecto a los tintes, el color que ves en el anuncio no se asemeja con el que percibe el consumidor.



 Tampoco se quedan atrás los productos de belleza relacionado con cremas, sobre todo con cremas antiarrugas. Lo que tratan de vender es más bien es un producto que tiene el poder de "rejuvener" cuando no es del todo así.



En lo relativo a las comidas, el engaño reside esencialmente en las imágenes que se muestran con respecto al tamaño, o en que a veces aparece demás de lo que verdaderamente lleva esa receta. Con respecto a la diferencia de tamaños de lo que vemos y de lo que luego es en realidad, uno de los ejemplos más claros es la publicidad del McDonalds.





Los últimos a los que hice referencia son uno de los más peligrosos: los adelgazantes. Con este tipo de publidad hay que tener cuidado pues se juega con las comparaciones, es decir, con el "antes y el "después", de tal manera que gracias al uso de ese producto casi milagroso, que varían entre cremas reductoras y pastillas, el consumidor puede adoptar su figura ideal con el mínimo esfuerzo. El problema de este tipo de anuncios son los efectos que acarrean en el consumidor si no se obtienen los resultados deseados. Puede provocar frustraciones o bien, yendo a casos extremos, puede tener ciertos efectos psicológicos, llegando incluso a la depresión.






En conclusión, no hay que dejarse engañar por lo que uno ve, porque los resultados que se muestran en publicidad nunca van a ser iguales a los propios y esa idea es necesaria tenerla bien presente en nuestra mente para no sufrir "desilusiones" o "decepciones", pues lo que se busca con la publicidad es únicamente vender el producto y por tanto atraer a los consumidores que lo compren sea como sea.




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